Navidad, tiempo de ilusiones y nuevos propósitos.

la navidad baja el estado de ánimo

La Navidad está a la vuelta de la esquina y con ella parece que todos nos llenamos de ilusiones, buenos deseos y nuevos propósitos para el año que comienza así como, otros se dan prisa para zanjar asuntos pendientes antes de despedir el año.

La publicidad, las películas americanas y las series de sobremesa nos inundan de mensajes de maravillosa paz, bondad, amor por/para los demás y felicidad como también, ambientes de grandeza y abundancia en todos los sentidos.

Para los más pequeños la Navidad es una gran fecha. La magia de Papá Noel y los Reyes Magos, los regalos, las calles iluminadas y los días de vacaciones le dan a estas fiestas una puntuación 10. Pero para los que ya no son tan niños ¿Qué hay de cierto?¿Son tan felices y maravillosas como pinta? No es raro escuchar “¡Ya están otra vez aquí las navidades!”.

Para muchos la Navidad es precisamente una época que entristece, unas fechas en las que está demostrado que aumenta la tristeza, la angustia y el desánimo, de hecho uno de los factores que en esto contribuye dicen, es la presencia de un árbol de Navidad. Ante estas afirmaciones muchos os preguntareis ¿Cómo es esto posible en unas fiestas alegres, especialmente familiares, llenas de sorpresas y detalles? ¿Por qué?

A golpe de vista la Navidad pocas veces resulta ser como las películas nos intentan vender: reencuentros con tus seres queridos, ternura, paz, amor, amabilidad, generosidad, dinero, lujosos decorados, abundantes delicatessen en comidas y cenas. Esta idílica estampa no se corresponde con la realidad de muchos hogares hoy en día, los cuales conviven con problemas económicos, laborales, familiares… Aumentando nuestra frustración. La realidad es distintas, pero no por ello significa que sea peor.

La necesidad o casi obligación de hacer regalos originales y elegantes, de acudir a cenas de empresa con jefes y compañeros con los que no hay buenas relaciones o a reuniones familiares con miembros con los que no se mantiene una relación cordial, para pasar una velada agradable con la mejor de las sonrisas, eleva los niveles de ansiedad, malestar y genera sentimientos de impotencia.

Pero a parte de estos factores, que no en todos los casos tienen por qué darse, un factor común que entristece a la mayoría de la población durante estas fechas son los sentimientos de tristeza por alguna pérdida, pena por la lejanía de algún ser querido que no pudo volver a casa por navidad y la nostalgia ante la idea de que algún tiempo pasado fue mejor.

¿Qué podemos hacer para contrarrestar esta tristeza y poder disfrutar de estas fechas?

  • Respecto a los que ya no están, trata de recordar los mejores momentos (alegres, divertidos, positivos) y anécdotas vividas. Haz que los recuerdos sean algo agradable y que termine sacando en ti una sonrisa.
  • Acepta estas fechas tal y como son, rompe esos estereotipos idílicos e innecesarios que solo aumentan tu frustración.
  • Si tienes días libres aprovecha para hacer cosas que un día normal no puedes, dedícate tiempo a ti, a los tuyos y disfrútalo.
  • Si tienes que acudir a alguna reunión que te incomoda pero el compromiso no te permite ausentarte, tómatelo con filosofía. Trata de disfrutar el momento centrando tu atención en aspectos positivos y ajenos al motivo de tu malestar (el resto de asistentes, el menú, el lugar, el brillo de las lentejuelas de algún traje, todo vale).
  • En el caso de los preparativos y regalos, organiza tu agenda para dedicarle un único día en el que realizar todas las compras necesarias. Haz una lista de todo lo que necesites y dónde puedes conseguirlo de manera que tus objetivos queden bien definidos.
  • No dediques mucho tiempo a elegir cuál será la mejor opción. No te compliques, muchas veces en lo sencillo está la clave.

No se trata de unas fechas en las que la grandeza y la abundancia sea el objetivo, dale prioridad a la calidad y no a la cantidad. La Navidad es para disfrutar, para dedicarse a uno mismo y a los que realmente quieres. ¡VIVE Y DISFRUTA TU PROPIAS NAVIDAD!

Fdo.: Cristina Sarabia Pérez.

ADOLESCENCIA ¿Niños mayores o pequeños adultos?

tratamiento de los trastornos de la adolescencia

La adolescencia es la etapa de transición entre la niñez y la edad adulta, principio de grandes cambios donde empiezan a tomar sus propias decisiones y a ser responsables de sus consecuencias, sean buenas o malas. Es una etapa de grandes contradicciones, por un lado empiezan a tener mayores libertades, mas independencia pero otras parece que el mundo va en su contra y que nadie les entiende. Es tiempo de desarrollo y cambios físicos, de nuevas ideas, momento de crear su propia identidad y con ella establecer fortísimas relaciones sociales, haciendo más complicada esta etapa ya que enmarcará el futuro de la vida adulta.

Todos estos cambios, sumados a factores del entorno y del propio adolescente, pueden dar lugar a diferentes trastornos de la adolescencia clasificados en dos categorías:

  • Problemas emocionales y del comportamiento: trastornos del ánimo (ansiedad, estrés, depresión), trastornos de conducta alimenticias (anorexia y bulimia), crisis de la adolescencia (aislamiento, timidez, agresividad, rebeldía, obsesiones, ansiedad en relación a la orientación e identidad sexual, orientación laboral) y los trastornos de conductas adictivas por sustancias como el alcohol y/o las drogas o por el uso/abuso de nuevas tecnologías.

 

  • Problemas escolares y relacionados con el aprendizaje: dificultades o fracaso escolar por falta de técnicas de estudio, desorientación laboral y trastorno de déficit de atención, que se puede dar con o sin hiperactividad.

En esta etapa la familia y los amigos cobra un papel protagonista. Por un lado, el papel de los padres experimenta un cambio radical, pasando de ser la figura referente de apego y seguridad a la de autoridad, restricciones y falta de libertad, en algunos casos. Los adolescentes buscan ser más independientes y autosuficientes. Esto hace que entren en disputa los deseos de guiar, aconsejar y proteger por parte de los padres y las ganas de vivir, experimentar y conocer cosas nuevas por parte de los adolescentes, causando un importante aumento de los conflictos filo-parentales (discusiones, mala comunicación, retos, desobediencia y rebeldía). Por otro, los amigos y las relaciones sociales pasan a ser el centro de interés de los adolescentes. La identidad y pertenencia a un grupo así como la opinión y valoración de los demás hacia uno mismo es crucial y tiene gran influencia en la determinación del estilo personal del adolescente, pudiendo causar problemas en cuanto a habilidades sociales de comunicación y relación con los demás, timidez, fobia social, aislamiento, entre otros.

Algunos síntomas de los trastornos de la adolescencia más comunes que pueden ser indicativo de que algo no va bien son:

Trastornos del estado de ánimo y de comportamiento: cansancio, dolores de cabeza, de espalda u otras molestias, comer, beber o fumar en exceso, actitud depresiva, tristeza, llanto y desesperanza, pérdida del interés por casi toda actividad, nerviosismo, miedos irracionales, inquietud y ánimo preocupado, brotes de mal genio (rabietas), repentinas fugas del hogar, sensación de ahogo,de pérdida de consciencia, mareos, náuseas, alteraciones en el sueño, excesiva pulcritud en el arreglo del material escolar, la habitación, evitar tocar determinadas cosas que haya podido tocar otros, miedo excesivo a ganar peso, alteración en la percepción del peso o la silueta corporal, restricción crónica de comida, el someterse a una dieta severa.

Problemas de relación y habilidad social: retraimiento social y excesiva timidez, enrojecimiento, temblor de manos, sudores o tartamudeo al hablar en público, huye situaciones sociales, palpitaciones, autovaloraciones negativas.

Problemas escolares y de aprendizaje: malas notas, llamadas del centro escolar, dificultades para concentrarse, para entender el sentido de las cosas, dejar las tareas a medias, conflicto con los compañeros y personal del centro, excesivos olvidos y descuidos, pérdida de objetos,

Como en todas las etapas del desarrollo el papel de los padres es fundamental para guiar, aconsejar y apoyar a nuestros hijos cuando es necesario. Por ellos, si detectamos varias de estas señales en nuestros adolescentes, es necesario contactar con un profesional en la materia. “El tiempo lo cura todo” es algo que todos piensan, pero en muchos casos no es así y esperamos y esperamos hasta que el problema se afianza, momento en el que decidimos actuar. En la prevención está el éxito.

 

Fdo.: Laura Llinares Espí

GÁNALE LA PARTIDA AL VIH y AL SIDA, LA PROTECCIÓN ES PREVENCIÓN

¿Qué es el sida y el vih?

La palabra SIDA significa “Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida” y es una enfermedad que está causada por un virus, el VIH (Virus de la Inmunodeficiencia Humana). Cuando alguien dice que tiene el VIH o que es seropositivo, significa que tiene el virus y, por tanto, anticuerpos contra él pero que no tiene desarrollada la enfermedad aún.

¿Cómo funciona esta enfermedad?

Desde el momento de la infección, la persona atraviesa por varias fases:

  • Infección inicial: El cuerpo reacciona frente al virus creando anticuerpos específicos para defenderse.
  • Periodo ventana: Durante esta fase (2 o 3 meses desde la infección), los anticuerpos no se detectan en las pruebas médicas, por lo que no se puede conocer con seguridad si una persona es o no portadora del VIH.
  • Fase asintomática: La persona con VIH no experimenta ningún síntoma ni enfermedad. Es un periodo indeterminado de tiempo (desde unos meses hasta muchos años) que varía en función de factores como: la agresividad, la dosis, la resistencia del cuerpo, la alimentación, si hay consumo de drogas, estilos de afrontamiento, ansiedad, estado de ánimo y apoyo social entre otros.
  • Fase sintomática: Pueden ocurrir dos cosas para que una persona con VIH pase a tener SIDA:
    Que aparezca alguna enfermedad como consecuencia de tener el sistema inmune deprimido.
    Que las defensas desciendan por debajo de 200/mm3

¿Hay diferentes tipos?

Existen dos tipos principales de VIH: el VIH-1 y el VIH-2. La diferencia entre ambos se encuentra en su composición genética. El VIH-1 fue el primero en descubrirse y es el más extendido en Europa, siendo considerado como el causante principal de la epidemia. El VIH-2, presente sobre todo en algunas regiones de África, es menos virulento.
¿Cómo se contagia?

El VIH se puede contagiar de diversas formas:

  • Transmisión sexual: Cuando se dan relaciones sexuales sin preservativo y se tiene algún contacto con la sangre o fluidos genitales de alguien portador del virus o con la enfermedad desarrollada. Este grupo constituye el 80% de los casos aproximadamente.
  • Transmisión sanguínea: puede darse por el uso compartido de jeringuillas u otros materiales que se inyecten, así como por transfusiones de sangre (esta vía se encuentra actualmente muy controlada en los servicios médicos).
  • Transmisión madre e hijo: cuando una mujer seropositiva tiene un hijo, existe una alta probabilidad de que el bebé también lo sea.

 

¿En qué consisten las pruebas para saber si tengo SIDA o VIH?

La prueba de detección más empleada es conocida como ELISA (Enzyme Liked Immuno Sorbent Assay). Cuando ésta resulta positiva, para confirmar el diagnóstico se aplica una prueba confirmatoria como la técnica de Western Blot, ya que pueden darse casos de “falsos positivos”. Las pruebas se realizan mediante análisis de sangre, y cada vez más se extiende el análisis de muestras de saliva. Una persona que desee hacerse el test puede solicitarlo a su médico de cabecera, aunque también puede hacerse de forma confidencial y gratuita en centros de información y prevención sobre el sida y en centros sanitarios dependientes de sanidad pública.

Finalmente, señalar que puedes evitar este virus fácilmente con el uso del preservativo (los tienes de mil colores, sabores, texturas,… ¡juega con ellos!). Si ya eres portador, como has podido comprobar, en el periodo asintomático influyen mucho los factores psicológicos por lo que, si cuidas tu salud mental, es más probable que te encuentres mejor en tu día a día y sin síntomas. Si ya has desarrollado SIDA, siempre puedes recurrir al apoyo psicológico para afrontar esta nueva etapa en tu vida y vivirla con la mayor calidad posible.

INFÓRMATE, SÓLO GANAIS TÚ Y TU SALUD.

Fdo.:Cristina Pérez Belmonte.

10 claves para dejar de procrastinar.

tratamiento psicológico procrastinar

Procrastinar (sinónimo de diferir, postergar, aplazar) es la acción o el habito de posponer actividades o situaciones que resultan estresantes, dándole prioridad a otra mas irrelevancia o agradables.
El termino hace referencia a la sensación de ansiedad que genera tener una actividad pendiente por concluir. La tarea o situación que se pospone suele percibirse como difícil, angustiosa, aburrida, en resumen estresante. Y esto lleva a la persona a autojustificarse para posponer la acción a otro momento futuro subjetivamente mas apropiado. Sin embargo, lo que la mayoría no saben, es que estas acciones que aplazamos por el malestar que ocasionan no superan nuestra posibilidad o habilidad.

La procrastinación es un problema de autorregulación y de gestión del tiempo. Quien pospone o procrastina una acción, realmente esta llevando a cabo conductas de evitación y escape ante situaciones que inicialmente evalúa como desagradables.

Los procrastinadores posponen:

Tareas cotidianas: actividades necesarias para el funcionamiento del día a día generando sensación de caos, de no poder llegar a todo y frustración por la acumulación de tareas.
Compromiso personal: como dejar hábitos poco saludables, iniciar actividades relacionadas con el ejercicio fiísico, estudiar, comenzar una dieta. Esto despierta en la persona sentimientos de insatisfacción, inseguridad y estancamiento.
Compromisos con los demás: como incumplir plazos, desatender citas, preparar descuidadamente tareas o reuniones grupales, transmitiendo en los demás desconfianza, desinterés y falta de responsabilidad.

Pero ¿Cuales son las razones por las que los procrastinadores procrastinana? algunas de ellas son: pereza, no les gusta la tarea, no saben como resolverla, dificultad para concentrarse, se distraen con facilidad, falta de tiempo, dudan en su intención de querer hacer la tarea o no, porque necesitan tiempo para pensar.
Antes de iniciarnos en algo nos invade la pereza, pero una vez que empiezas cualquier actividad al cerebro no le gusta dejar las cosas a media, esto le causa ansiedad por tanto, una vez que has empezado es mucho mas fácil continuar y terminar la tarea.

Pues bien estas son las 10 sencillas claves que te proponemos para dejar de aplazar las tareas y ponerse en macha:

  1.  Estudia la opción de automatizar las tarea o intercambiarlas por otra con alguien (un compañero, familiar)
  2. Pide ayuda y consejo. Fórmate e infórmate.
  3. Prioriza y distingue lo urgente de lo importante.
  4. Ordena tu espacio de trabajo.
  5. Planifica tu tiempo en función de las prioridades.
  6. Revisa tus objetivos y prioridades, analiza la situación actual y reorganiza el tiempo.
  7. Ante tarea difíciles que abruman y bloquean divídelas en acciones mas pequeñas, en pasos.
  8. Dedica unos minutos para reflexionar cómo abordar la tarea antes de comenzar.
  9. Si realmente no lo puedes hacer anótalo en tu agenda con fecha y hora determinada.
  10. Y como no, si finalmente consigues cumplir con tus tareas y acciones del día ¡Prémiate!

Resuelve tus asuntos en el momento. Todo lo que no hagas ahora, lo tendrás que hacer mas tarde. Si esperas se irán acumulando tareas, te agobiarás pensando que lo tienes que hacer y que, además, no puedes olvidar hacerlo, hay tiempo para todo.
Si crees verte en esta situación, las tareas te desbordan y te faltan horas en el día no lo dudes ¡Contacta con nosotros!

 

Fdo.: Cristina Sarabia Pérez.

Dia Mundial Contra la Violencia de Género.

Día mundial contra la violencia de géneo

“La violencia contra la mujer es quizás la más vergonzosa violación de los derechos humanos. No conoce límites geográficos, culturales o de riquezas. Mientras continúe, no podremos afirmar que hemos realmente avanzado hacia la igualdad, el desarrollo y la paz”.
(Kofi Annan)

Uno de los modelos que mejor explican el fenómeno de la violencia de género es el modelo de CONTROL Y PODER según el cual el maltrato es un patrón de acciones del hombre para controlar intencionadamente o dominar a su pareja. El agresor mantiene el control sobre su pareja a través de constantes actos de coacción, intimidación, aislamiento y actos de violencia.
Además, este control va aumentando progresivamente. Mientras que en un principio, se manifiesta en actos sutiles, invisibles a los ojos de la mujer, con el paso del tiempo éste queda instaurado sin disimulo.
El mantenimiento de la violencia sobre la mujer se explica perfectamente mediante EL CICLO DE LA VIOLENCIA en el cual se describen 3 fases:

  • Fase de acumulación de la tensión: En esta fase se van sucediendo dentro de la pareja conflictos que no terminan en explosión por parte del agresor pero en los cuales éste sí que muestra una actitud hostil en forma de violencia verbal y cambios repentinos de ánimo, que la mujer no acierta a comprender y que suele justificar, ya que no es consciente del proceso de violencia en el que se encuentra involucrada. De esta forma, la víctima siempre intenta calmar a su pareja, complacerla y no realizar aquello que le moleste, con la creencia de que así evitará los conflictos. En un principio cree que podrá controlar la situación siempre que no haga nada que moleste a su pareja. Sin embargo, con el tiempo entrará en un estado de indefensión aprendida pues su comportamiento no va a condicionar la violencia de su pareja. Él siempre encontrará o inventará una excusa para justificar su agresión. El hecho de poder controlar la situación empieza a crear en la mujer un estado de temor y ansiedad constante.
  • Fase de agresión: Es la fase de explosión en la cual se producen de forma visible los malos tratos, tanto psicológicos, como físicos y/o sexuales. En esta fase, la mujer puede armarse de valor y abandonar su hogar, acudir a algún familiar o amigo y pedir ayuda para denunciar. En otros casos, a la mujer la invaden pensamientos de que la culpa es suya y de que debe de aprender de la situación para que no vuelva a ocurrir.
  • Fase de “luna de miel”: Ella finalmente lo perdona. Tras los episodios violentos, el maltratador suele pedir perdón, mostrarse amable y cariñoso, suele llorar para que estas palabras resulten más creíbles, jura y promete que no volverá a repetirse, que ha explotado por “otros problemas” siempre ajenos a él. Jura y promete que la quiere con locura y que no sabe cómo ha sucedido. Incluso se dan casos en los que puede llegar a hacer creer a la víctima que esa fase de violencia se ha dado como consecuencia de una actitud de ella, que ella la ha provocado, haciendo incluso que ésta llegue a creerlo. Con estas manipulaciones el maltratador conseguirá hacer creer a su pareja que “no ha sido para tanto”, que “sólo ha sido una pelea de nada”, verá la parte cariñosa de él (la que él quiere mostrarle para que la relación no se rompa y seguir manejándola). La mujer que desea el cambio, suele confiar en estas palabras y en estas “muestras de amor”, creyendo que podrá ayudarle a cambiar. Algo que los maltratadores suelen hacer con mucha normalidad “pedirles a ellas que les ayuden a cambiar”. Por desgracia ésta es sólo una fase más del ciclo, volviendo a iniciarse, nuevamente, con la fase de acumulación de la tensión.

La Violencia de Género es una realidad que golpea fuerte nuestra sociedad a día de hoy y por ello es muy importante conocer y saber identificar cuándo uno mismo o alguien cercano está siendo víctima para prevenir y actuar a tiempo. No te dejes engañar, pide ayuda.

 

Fdo.: Natalia Gracia Sánchez.

¡Rompe la inercia, vencerás al enemigo!

depresión tratamiento

En el post “¿Cómo detectar al enemigo? Síntomas de la depresión” conocimos que la depresión es uno de los trastornos emocionales que más afecta a la población a día de hoy. En él descubrimos algunas de las principales señales con las que detectar si nosotros mismos o nuestros seres queridos está sufriendo un principio de depresión, así como sus causas y factores influyentes. Pero hoy queremos ir más allá y proponerte la manera de combatir al enemigo.

No se trata de anular, eliminar o considerar la tristeza una enfermedad; la tristeza es una emoción necesaria que contribuye a nuestro equilibrio emocional. Como dijimos, la depresión es algo más.

Una de las estrategias terapéuticas más utilizadas en el tratamiento para la depresión, cuya eficacia ha sido demostrada experimentalmente, son los Programas de Actividades Agradables.

Cuando nuestro estado de ánimo esta bajo y nuestros pensamientos empiezan a volverse oscuros lo que menos nos apetece es hacer cosas y en esto caso lo primero que hacemos es abandonar aquellas actividades que solíamos hacer con el objetivo de pasarlo bien. Pensando que esto nos ayudará, no hacemos otra cosa que quitarnos nosotros mismo momentos agradables del día, aumentando nuestro dolor emocional con pensamientos y sensaciones desagradables, que provocarán una mayor apatía y desgana entrando en un círculo vicioso que afianzará la depresión.

Es de vital importancia realizar actividades agradables, ya que el número de actividades positivas que realizamos mantienen una relación causal y directa con el nivel de nuestro estado de ánimo. Tan evidente es, que sus efectos se aprecian día a día. Párate a pensar en los días más felices de la semana; seguro que coinciden con los fines de semana, días que dedicamos a los deportes, estar con los amigos, leer, ir al cine, tener relaciones sexuales y muchas más actividades que aumentan inevitablemente nuestro humor ¿Y qué me decís de vacaciones? ¿Cómo están los ánimos?

La importancia de vivir experiencias positivas no solo se ve a nivel individual, sino también a nivel familiar y de pareja. Es un hecho que las familias y parejas más felices y unidas son aquellas que disfrutan de un mayor número buenos momentos.

Pero no todo es dos más dos, y el efecto positivo de estas actividades agradables puede romperse como un castillo de naipes ante un contratiempo altamente negativo (por ejemplo que tu coche se lo lleve la grúa mientras cenabas con tu pareja y amigos) y a pesar de haber tenido un día cargado de buenos momentos, se va al traste por un solo suceso.

Nuestro estado de ánimo es como una balanza que al final del día sopesa la cantidad de experiencias positivas y negativas.

¿Cómo podemos hacer un programa de actividades agradables?

Haz una lista de actividades agradables que hacías antes y has dejado de hacer.

Haz otra lista de actividades agradables que hacías y todavía sigues haciendo.

Por ultimo haz una lista de actividades que nunca hiciste y desearías hacer.

Una vez elaboradas nuestras listas de actividades, vamos a organizar en nuestro calendario semanal al menos tres de estas actividades que, de forma gradual, irás aumentando o variando semana tras semana. Pero ¿Por cuál de todas ellas empezamos? Puntúa cada una de ellas haciéndote dos preguntas:

¿Cuánto esfuerzo me supone hacer esta actividad?

¿Qué nivel de satisfacción me aporta?

Una vez valoradas todas las actividades seleccionarás aquellas que menos esfuerzo suponen y mayor nivel de satisfacción o agrado te proporcionan.

Seleccionadas las actividades a realizar y organizadas en su horario semanal ¡Ponte en marcha! y al final del día párate a pensar ¿Cómo ha ido hoy el día? ¿Qué actividades he realizado? ¿Cómo me he sentido realizándolas? ¿Cómo estoy ahora?

Muchos estaréis pensando “es muy fácil decirlo, pero no hacerlo”. La depresión se manifiesta provocando inercia y ganas de no hacer nada. Muchos a la hora de ponerse en acción diréis “sé que es bueno, pero ahora no puedo”, “no tengo ganas”… Pero recuerda, una de las principales variables que mantiene la depresión es no realizar actividades agradables. ¡ROMPE LA INERCIA!

La depresión es una realidad que afecta a la persona que la sufre y a quienes conviven con ella. No estás solo y lo más importante, tiene solución y grandes expectativas de éxito. Si creer que la situación te supera no lo dudes ¡Pide ayuda profesional! Contacta con nosotros.

 

Fdo.: Cristina Sarabia Pérez

¿Qué es un Informe Pericial Psicológico?

elaboración de informes

La Psicología Forense nace con una incuestionable ambición, asesorar al juez y a otros juristas en la resolución de ciertos asuntos que plantean problemática de orden psicológico.
Se trata una rama especializada de la psicología, a la que concierne la aplicación al derecho de los métodos y conocimientos de la psicología científica, con el propósito de aportar información o evidencias en contextos judiciales, facilitando y humanizando las decisiones de los jueces y tribunales de justicia en todos los órdenes jurisdiccionales. Más concretamente se ocupa de la evaluación, asesoramiento y asistencia a los distintos actores jurídicos que intervienen en los procesos judiciales.
El Psicólogo Forense desempeña funciones de asesoramiento técnico en los Tribunales, Juzgados, Fiscalías y órganos técnicos en materia de su disciplina profesional. Su actuación se refiere a la exploración, evaluación y diagnóstico de las relaciones y pautas de interacción, aspectos de la personalidad, inteligencia, aptitudes, actitudes y otros aspectos comprendidos en esta especialidad, de las personas implicadas en los procesos judiciales de quien se solicite el correspondiente informe psicológico por los respectivos responsables de los órganos citados, así como la colaboración con los restantes miembros de los equipos técnicos para el desarrollo de las citadas funciones.

La práctica de la Psicología Forense incluye:

  • La evaluación psicológica de la persona y su testimonio en asuntos penales:Análisis y valoración psicológica de la capacidad para ser juzgado;
    Valoración de la base psicopatológica de la imputabilidad (responsabilidad criminal);
    Medidas de seguridad alternativas e individualización de la pena;
    Evaluación del riesgo (peligrosidad);
    Victimología forense penal (evaluación de lesiones y secuelas psíquicas en víctimas de delitos violentos y contra la libertad sexual);
    Evaluación de la credibilidad del testimonio en adultos y menores.
  • La evaluación en asuntos civiles:Análisis de las relaciones familiares;
    Evaluación de la capacidad de obrar de la persona;
    Evaluación de la idoneidad para ostentar la patria potestad, guardia y custodia y tutela de menores así como la planificación de visitas, estancias y comunicaciones con los menores hijos de padres separados,
    Evaluación de la idoneidad para ostentar la tutela o curatela de incapacitados.
  • Evaluación en asuntos socio-laborales:Análisis psicológico de los conflictos laborales;
    Evaluación de incapacidades permanentes por razón de trastorno mental (accidentes laborales, enfermedad común y profesional);
    Victimología laboral (moobing);
    Negligencia en prevención de riesgos laborales.

El Informe Pericial Psicológico, también llamado prueba pericial, peritaje o peritación, es una declaración de conocimiento que emite el psicólogo perito sobre los hechos de autos, cuando para las probanzas son necesarios o convenientes conocimientos científicos o artísticos. La misión del perito es ilustrar, asesorar, aportar conocimientos.
¿Cuál es el objeto del Informe Pericial?
El objeto del informe pericial psicológico es el análisis del comportamiento humano en el ámbito de la Ley y del Derecho. Según se señala en las Leyes de Enjuiciamiento Civil y Criminal, el Juez puede pedir auxilio a un perito psicólogo para conocer mejor la naturaleza de unos hechos o de una persona. De esta forma, el perito psicólogo mediante el informe pericial psicológico “asesora” al juez en los diferentes ámbitos del Derecho.

PARA CONCLUIR, queremos transmitir a nuestros lectores un conocimiento sobre esta disciplina de la Psicología aplicada al Derecho, su utilidad y ámbito de actuación pues muchos desconocen los beneficios de aportar un informe pericial psicológico en un procedimiento contencioso sobre las temáticas anteriormente mencionadas.
El Informe Pericial Psicológico es una prueba más que ayuda al Juez en su toma de decisiones. Por ello, y siempre bajo una estricta profesionalidad y objetividad, solicitar un informe pericial aporta mayor peso en un contencioso.

 

Fdo.: Natalia Gracia Sánchez

Detecta si eres celos@

celos tratamiento

¿Dudas sobre si tus celos son normales o excesivos? Lee las siguientes preguntas y sal de dudas:

  1. ¿Has tenido problemas con tu pareja por los celos?
  2. ¿Es un tema frecuente entre ambos?
  3. ¿Crees que los celos son sinónimo de amor?
  4. ¿Piensas que la situación se está escapando de tu control?
  5. ¿Espías a tu pareja?, ¿Lees sus conversaciones de whatsapp?
  6. ¿Cuando habla con alguien atractivo, crees que te engañará con esa persona? ¿O que le gusta y está “tonteando”?
  7. ¿Si llega tarde, piensas que estará siéndote infiel?
  8. Cuando sale con sus amigos te preguntas constantemente ¿qué estará haciendo?
  9. ¿Sueles pensar que si conoce a alguien mejor te dejará?
  10. ¿Necesitas comprobar que no te engaña continuamente?

Si te has identificado con estas preguntas, probablemente exista un problema de celos entre vosotros. Es importante saber que los celos desmedidos son un problema muy común y que traen consigo muchas discusiones y, en múltiples ocasiones, la ruptura de la pareja. Generan malestar y deterioran la confianza entre ambos.

Conoce por qué estás cayendo en la trampa de los celos

Si ante una situación, como por ejemplo, que llegue tarde del trabajo, comienzas a tener pensamientos del tipo “¿me estará engañando?”, “se habrá quedado hablando con…”, “y ¿si ha conocido a alguien?”… En realidad todos estos pensamientos se basan en una misma emoción común: el miedo a la pérdida de la pareja. Por tanto, si hay pensamientos de este tipo, es muy probable que experimentes un aumento de la ansiedad que te lleve a tener una conducta impulsiva de comprobación. Solo así te quedas seguro/a y aliviado/a de que por esta vez, no te va a dejar o irse con otro/a. Justo ahí está la trampa de los celos, en ese alivio que te produce comprobar que lo que piensas no es cierto. Pero todo esto, con el tiempo, hace que el alivio sea menor y que las consecuencias sobre las discusiones sean cada vez mayores.

Cuanto antes atajéis el problema, menos deteriorada se verá la relación y vosotros mismos. La buena noticia en este caso es que existe tratamiento psicológico para aprender a manejar esta situación. Si te encuentras en una situación similar, donde el problema se os va de las manos, te aconsejo que pidas ayuda cuanto antes para así poder disfrutar de una mejor relación potenciando la confianza y la seguridad en vosotros mismos.

Fdo.: Cristina Pérez Belmonte.

 

Comportamiento Infantil ¿Normal o un trastorno?

Normalmente cuando escuchamos la palabra trastorno, nos asustamos, se asocia a algo grave, a algo que tiene difícil solución… y si encima hablamos de trastornos infantiles, parece que los niños que los puedan padecer cuentan con una etiqueta de por vida,  o incluso no poder hacer una vida normal. ¿Qué hay de cierto en todo esto?

Cuando nos referimos a trastornos o problemas de conducta, hablamos de comportamientos que afectan negativamente al día a día de los niños causando dificultades en relación con ellos mismos, su entorno y su desarrollo.

Es importante que conozcamos cuáles son los trastornos infantiles más frecuentes: miedos y fobias, dificultades en el control de esfínteres, ansiedad por separación, rabietas, trastorno negativista, desobediencia, problemas en el desarrollo y el lenguaje y dificultades para interaccionar con los demás, entre otros.

¿El niño se pasa a la cama de los padres por la noche? ¿Dice malas palabras? ¿Cuándo debe controlar los esfínteres? ¿Es normal que un niño de 3 años sólo quiera jugar consigo mismo? ¿Tiene pataletas con frecuencia? ¿Sufre cuando se separa de los padres? En los niños entre 0 y 5 años tienen mayor incidencia los trastornos de conducta, miedos, comunicación, control de impulsos, trastornos del control de esfínteres,  trastornos generalizados del desarrollo y trastornos del habla y del lenguaje.

¿El niño no presta atención en clase? ¿Parece que no escucha? ¿No se fija en los detalles y se despista con cualquier cosa? ¿Pierde objetos con demasiada facilidad? ¿Hace las cosas sin pensar, se precipita? Entre los 6 y 11 años también aparecen con más frecuencia los trastornos de conducta, seguidos del trastorno por déficit de atención e  hiperactividad (TDAH) o trastornos del aprendizaje.

Llegados los 12 años es más común encontrar  trastornos de conducta combinados con trastornos de ansiedad; ya sea por la mayor exigencia o nivel académico, los diversos cambios físicos, psicológicos y hormonales de la pubertad o por las relaciones sociales de intimidad y compromiso con iguales.

Respondiendo a la pregunta ¿cuándo una conducta o algunos comportamientos del niño son normales y cuándo un trastorno?, tenemos que tener en cuenta que cuando una conducta o aspecto de su desarrollo está afectando a la vida diaria del niño y tiene implicaciones en sus diferentes ambientes (afecta al cole, a la relación con otros niños, con su familia…), podemos hablar de una dificultad importante que podrían llegar a ser un trastorno.

¿Qué podemos hacer en estos casos?

Es necesario acudir a un profesional de la materia que atienda al niño y a la familia, sobre todo en aquellos casos en los que el comportamiento del niño comienza a afectar a su vida diaria.

Es muy importante prestar atención a las señales que nos ofrecen los comportamientos de los niños para analizar y detectar el origen y la causa de los mismos y poner en marcha un buen plan de técnicas de modificación de conducta.

En estos casos es fundamental el papel de la familia en el proceso de mejora. Además de la intervención con el niño, será necesario establecer pautas en casa y en el resto de ambientes y entornos del menor, que fortalezcan la intervención realizada por el profesional, mejorando las expectativas y resultados.

Inicia Sarabia Psicología somos una fuente de apoyo y guía para los niños y sus familias. Ante cualquier duda o pregunta, no lo dudes ¡Contacta con nosotros!

 

Fdo.: Laura Llinares Espí.

ICTUS, UNA REALIDAD MUY FRECUENTE

¿Qué es un ictus?

Un ictus es una enfermedad cerebrovascular que se presenta de forma aguda y repentina. Esto significa que una parte del cerebro a la que llega sangre por una arteria, deja de recibir oxígeno y nutrientes necesarios para el funcionamiento produciéndose una lesión. Este daño afectará a las funciones de las que se encargue la zona concreta del cerebro (Fernández, 2011).

Lo cierto es que es una afectación muy frecuente afectando a 15 millones de personas al año, de las cuales un tercio fallece, uno queda con discapacidad y el restante no tiene secuelas.

 

¿Cuáles son los síntomas más frecuentes?

Aunque depende de muchos factores (zona dañada, profundidad de la lesión, tamaño, tipo,…), vamos a subdividir la sintomatología en función de si el daño se encuentra en la parte izquierda o derecha del cerebro.

Cuando la lesión es del hemisferio izquierdo resulta más frecuente: deterioro del lenguaje, déficit de atención, problemas con el cálculo, dificultad con la memoria verbal, deterioro de las funciones sensoriales y motoras del lado derecho del cuerpo, así como cambios emocionales.

Cuando la lesión se encuentra en el hemisferio derecho, la sintomatología más frecuente es: deficiencia en la percepción del espacio, deterioro de la memoria visual, dificultad para reconocer objetos o caras, desinhibición sexual, cambios emocionales, llanto reflejo, y déficit de las funciones sensoriales y motoras izquierdas.

 

¿Cómo se maneja a nivel psicológico todos estos cambios?

A nivel psicológico, pueden surgir como consecuencia: ansiedad, frustración, depresión, cambios emocionales, desinhibición, inhibición, agresividad problemas de autoestima, autoimagen y sexualidad, y exageración de la personalidad anterior al daño.

Por otra parte, cabe destacar el papel de las familias durante este proceso. Tener un familiar cercano tras un ictus, muchas veces no es tarea fácil. Puede ocurrir que, tras este golpe de salud, se centren en dar los mejores cuidados a su ser querido (ayudar con la silla de ruedas, a vestirse, a comer, a asearse, a ir al baño…) olvidándose de reservar un hueco para conectar con otras facetas de su vida y desconectar de lo que conocemos como ser el cuidador principal.

Y es que, es tan importante el servicio que le están prestando a su familiar como el descansar para que esta ayuda pueda ser de utilidad sin sobrecargarse.

Finalmente destacar que, tanto si eres afectado directo de ictus, como si eres familiar, hay recursos que pueden hacer que todo vuestro núcleo tenga mejor calidad de vida y salud mental. Infórmate, ¡Podemos ayudarte!

 

Fdo.: Cristina Pérez Belmonte