¿Qué es la Psicología de la Salud?

Mejora tu calidad de vida

Como sabéis, en la clínica Inicia Sarabia contamos con un departamento de psicología de la salud. Pero, ¿qué hace exactamente un psicólogo de la salud?

Pues bien, un psicólogo que trabaja el área de salud se encarga de acompañar a la persona mientras posee una enfermedad médica. Esto significa que abarca tanto desde el impacto que puede suponer en una persona el diagnóstico de una enfermedad (sea crónica o no), manejo de los síntomas que le provoca el tratamiento médico, acompañamiento a la familia y creación de nuevas rutinas, apoyo en la toma de decisiones, intervención cuando surge depresión o ansiedad como consecuencia de la enfermedad, así como en la fase final de la enfermedad y fallecimiento.

Es decir, trabaja tanto con la persona enferma como con la familia durante el transcurso de la enfermedad, con un objetivo claro: mejorar la calidad de vida.

Creo que quizás todo esto queda más claro con ejemplos así que vamos allá:

Ante un diagnóstico de cáncer la persona puede sufrir un shock o negar que padezca la enfermedad. Esto le impedirá reaccionar y tomar decisiones que quizás deban ser rápidas en función de su estado físico. O podría desarrollar depresión o ansiedad por la nueva situación que le cambia la vida y le obliga a detenerse.

Por otro lado, el tratamiento que le ponga el oncólogo o hematólogo le generará consecuencias. En el caso de una cirugía oncológica podría relacionarse con las consecuencias: perder el pecho, llevar bolsa de colostomía,…

Otro caso podría ser el de un enfermo renal que deba decidir si quiere un trasplante o no.

O por ejemplo, una persona con diabetes que deba cambiar su método de vida sedentario y ponerse a cuidarse. También sería el caso de alguien con dolor crónico que deja de hacer su vida porque el dolor es insoportable, con lo que al final, en la mayoría de los casos, quedan confinados en el sofá dejando de lado todo lo demás.

Todos conocemos algún caso que, a consecuencia de una enfermedad, la persona entra en depresión por todo “lo que se le viene encima”.

Por otra parte, en la fase terminal de la enfermedad, también se trabaja para ayudar a aceptar la muerte tanto con la persona como con la familia, aumentar la calidad de vida en estos momentos, favorecer la comunicación…

En definitiva todo esto sería lo que trabajan los psicólogos de la salud. Como veis al final se trata de mejorar en las dificultades del día a día relacionadas con el estado de salud o enfermedad. Aunque en este artículo solo se mencionan algunas de las enfermedades, el abanico es mucho mayor y la terapia se adapta a la persona, la enfermedad y la circunstancia del entorno.

Si tienes alguna enfermedad o un familiar tuyo la tiene y no sabes cómo gestionarlo, el psicólogo de la salud puede ayudarte en este nuevo camino. Pide cita e infórmate.

Fdo.: Cristina Pérez Belmonte

Cómo negociar con nuestros hijos la hora de llegar a casa

Hora de llegada a casa

Como todos bien sabéis, este fin de semana del 5 y 6 de febrero, se celebran los carnavales y muchos adolescentes se despegan del hogar para buscar compañía en sus amistades con total independencia.
Tu hijo está haciendo lo propio de su edad. Evita angustiarte. El miedo a equivocarnos, a las consecuencias y a los riesgos que puedan correr nuestros hijos es normal, pero cada uno de vosotros debe valorar si cada uno de vuestros temores son racionales o si se dejan llevar por un exceso de ansiedad o preocupación extrema o exagerada.
Hay muchos factores que debemos tener en cuenta a la hora de dar libertad a tu hijo y negociar la hora de llegar a casa:

  • Su propia madurez y responsabilidad.
  • Circunstancias y entorno.
  • Sus amigos. Pueden ofrecerte confianza si los conoces y sabes si son educados y responsables.

Edúcale a tomar las decisiones correctas, ten en cuenta que padres autoritarios deciden por sus hijos y los permisivos se lo consienten todo. Ninguna de las dos opciones es la correcta ni da buenos resultados en la educación de vuestros hijos.
Si no queréis pasaros ni quedaros cortos, no os dejéis llevar por el miedo ni tampoco hacer lo que hacen el resto de padres. Dedicaros a poner vuestras propias normas:

  • Progresividad. Con cada año que cumpla, prolóngale la hora de llegada.
  • Proporcionalidad. Debe aprender a distribuir el tiempo entre sus amigos, sus estudios y su vida familia.
  • Participación. Escucha a tu hijo antes de tomar cualquier decisión y dialogar todos juntos, sino negociáis “los límites”, vuestros hijos acabarán por incumplirlos.

Fdo.: Laura Llinares Espí